El peening ultrasónico utiliza un transductor piezoeléctrico a 20-30 kHz que amplifica su movimiento mediante un sonotrodo en contacto con un haz de bolas de carburo o cerámica. Las bolas oscilan a alta frecuencia y bombardean la superficie objetivo con energía controlada, sin proyección ni consumo de medio clásico.
La ventaja del peening ultrasónico es doble: sin proyección (seguridad, limpieza, sin recuperación de medio) y excelente control de la energía en geometrías finas o materiales sensibles. Las tensiones residuales generadas son comparables al shot peening clásico, con una rugosidad residual a menudo más baja.
Referencia: AMS 2546 (peening ultrasónico aeronáutico) y especificaciones OEM específicas.